lunes, 21 de marzo de 2011

Nuevas notas sobre Bértiz



Ratonero común

Es difícil olvidar nuestra pasada visita al Señorío de Bértiz y quizás esto pueda justificar nuestra insistencia en las reseñas que dedicamos es esta visita.


Además de la potencia vital que nos trasmitió el bosque dormido por el invierno que empieza a despertar con la primavera, apuntamos en nuestros cuadernos de notas algunas observaciones que no quisimos apurar en nuestra anterior entrada.


Carbonero palustre
Bien temprano se pudo ver el Busardo ratonero de la fotografía que pasada la primera confusión y viendo las imágenes identificamos como Ratonero común en fase clara aunque algunas opiniones lo señalan como un ejemplar nórdico juvenil. Dejamos las opciones abiertas a la espera de alguna opinión más contundente.


Ya antes de comenzar el camino de descenso y durante el trayecto por las cotas más altas del hayedo, nos sobrevolaban numerosos y nutridos bandos de Pinzón de las dos especies, comunes y reales. Volaban en franca dirección Noreste, pero nos dió la impresión que los vulgares estaban en ruta migratoria pero sus primos, los reales, estaban prospectando el terreno en busca de sus hayucos.

Lathraea clandestina
Llama la atención la abundancia del Carbonero palustre en estas latitudes forestales. Aunque suele presentarse con poblaciones intermitentes en las masas boscosas, aquí que se le supone como su frontera más meridional da la impresión de estar presente de forma abundante y continua en estos bosques en los que las hayas, abedules y robles se presentan bien estructurados. Sus reclamos son constantes y mucho más frecuentes que los emitidos por Herrerillos o Carboneros comunes.

Mirlo acuatico
Ya empiezan a aparecer en las escasas zonas abiertas las flores de árgomas y brezos, flores en plantas riparias, Primulas, Scillas y muy llamativas Lathraea clandestina, plantas sin clorofila que acostumbra a parasitar ancladas en las raíces de hayas, olmos, abedules, robles y avellanos.

Mirlo acuatico joven
Por último mencionar la presencia de un juvenil de Mirlo acuatico junto con la pareja que anida en la ribera de Santisteban. Curioso que el mozalbete permanezca junto a los adultos bien entrada la época de reproducción, compartiendo territorio.


Fotos: Xabier Garate, Javier M. Olmo, José Luís Hernández.

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